28 de febrero de 2009
Razones I
Santa madre de las ideas,
permite que este sacrosanto culo
se apropie de tu sapiencia
y no propague tu existencia
hasta que la flatulencia,
acto natural de la sapiencia,
haga lo propio.
Amén.
Tras decir la oración y dejar de sentir contracciones en el recto (afrontémoslo, la mayor parte de las ideas se dan en solitario) se debe caminar por uno o dos días hasta que la digestión haga lo suyo y el mundo reciba nuestra idea en forma de aire fétido y cálido. Al final, de todos modos iban a decir que era una mierda.
7 de enero de 2009
Metro
En el metro somos como
pequeñas marcas en un mapa sideral,
a veces, un guiño vuela de un asiento al otro
y se reparten silencios entre las estatuas
que fungen como espectadores,
una risa interrumpe la sinfonía
que componen los frenos y los rieles,
las sed nos desmorona y nos compone
y entonces sentimos de verdad
el amor del padre que sume a su hijo
en un regazo tan formidable,
que acrecenta la soledad de los parados...
alguien dice que la muerte acompaña al viajero
como la suerte abandona al casado,
así la suerte nos deja a todos,
avanzando ciegamente por el túnel.
¡Que amable resulta esta danza!
¡Que perfectos son los pasos
que damos y no sirven para llegar a ninguna parte!
Aquí abajo, la utopía se concreta,
a veces un insulto se acrecenta
y toma el matiz de un verso,
entonces la respiración nos arrulla
y miramos el tiempo
o los rostros
con un sentido desesperado
de urgencia,
la textura del momento
nos cubre como si fuera un manto.
El niño en el regazo de su padre despierta
y se rompen los guiños que se han
estado entrelazando,
la luz nos presenta,
como si se tratara de la muerte,
la última estación en el camino.
28 de diciembre de 2008
Nocturno
Caer
por el exhabrupto del tiempo
un hoyo en la noche
que se muerde la cola
serpiente que ha perdido sus escamas
por tallarse contra el tronco
de un árbol de piedra
Viviremos de la savia
y de los movimientos estelares
nos haremos refugio entre los espacios
atómicos de fragancias amargas
que se tienden por el hilo negro
con que se teje la vida.
Un número se contrae
se convierte en música
en un ritmo negro y púrpura
como el manto de la aurora
que nos protege de los cíclopes
y de las quimeras
¡No deje la hora que me muera
sin haber vivido de ti!
Sin haber encontrado el punto
donde todo implota
y se expande
como si fuera otro universo
otro nombre secreto
una forma más de exhalar
el azufre verde de los parques
que aparecen en las horas nonas.
Por ahora mi muerte se desliza
por debajo de la puerta
y me mira con tanto silencio
que ocupa mi transformación
aleatoria
para hacerse una navaja
que corte las promesas
que se hacen desde la madera
y se convierten en polvo.
Esta noche todo se me oculta
y no puedo hacer más que intentar
desnudarme de las cenizas
que cubren mi cuerpo.
12 de diciembre de 2008
Volante
siente la luz en tus hombros,
deja que el pasto traspase tus dedos
que los zapatos se encajen
siente el cuero de la pelota en tus pasos.
Vuela, lateral, vuela
olvida la ley de gravedad,
la fricción y los compuestos
que rodean el movimiento
y definen la inercia,
vuela, carajo, vuela
recuerda que solo importa ganar.
Desde la esquina
y con la vista enclavada en el área
el vuelvo por fin se detiene,
la pausa se escucha
entre los gimoteos de la gente,
empalma
deja fluir tu rodilla,
empalma
y que por un momento
la grandeza te roce las mejillas.
Has dejado el vuelo
pero miras por encima el esférico
que señala a todos los que se quedan,
quietos, como si la muerte
alcanzara a repartirse
entre las veintidos bestias
que ensucian el campo.
En tu respiración
se siente el movimiento del pasto,
los gritos en las gradas,
la mirada del cancerbero,
en tu respiración suspendida
se siente el vuelo
de un balón que revienta
la memoria y se hace
un punto de partida.
Gol.
6 de diciembre de 2008
1.1
23 de noviembre de 2008
Fear
Me asusta la gente que dice
todo va a estar bien.
Como si pudiera ignorarse
el aroma a cemento y metal
que sustituye la filigrana del campo,
el aroma tostado del pasto mojado,
la fragilidad de las alas de un pájaro
que deglute y comprende
el tiempo que está por venir.
Me asusta que no vean,
que no sientan la pólvora
que desgarra el velo del hombre o
la resequedad que en los labios
deja este polvo negro y letal.
Son ciegos o torpes,
gente de mentes grandes
y sueños pequeños,
que no hablan dormidos
a menos que el peso brutal de la conciencia
los arroje desde la tranquilidad
hasta el miedo.
Quizá por eso tienen su fe
y su dios de hombre,
que no tiene opinión sobre la muerte
en el pistilo de las flores o
en las venas de los árboles,
porque es un dios hombre
que siempre dice
que todo va a estar bien,
y cerrar así el círculo,
desde donde ahora
nos miramos unos a otros,
como animales enjaulados
que tienen vestigios,
en sus versos,
de lo que fue la libertad.
A veces los imagino
recordando cuándo
no había prisas por construir
cuevas inversas por encima de la tierra,
ni estatuas a sus egos complejos
y dejan de darme miedo
estos hombres
que en su bienestar contemplan
la muerte de un verbo tan puro y encarnado
que ya no saben donde enterrar.
En su paz,
pobre gente, pobrecitos.
12 de noviembre de 2008
Sueño
En mi sueño hay una autopista de mármol,
un templo que se torna violeta
cuándo pega el sol
y una canción que sirve
para los desamparados.
En mi sueño hay un lago de sangre
que inunda los valles
y las casas de los enanos,
una luz que pega de frente
cuándo se quiere tanto,
como yo te quise a ti.
En mi sueño los fusiles escupen versos
y las bombas dejan huecos
donde cabe la mano de un niño
y la voz de un viejo.
En mi sueño la gente no duerme
porque si duerme la piel se pone verde
y se enraízan en sus piernas
bugambilias venenosas.
En mi sueño hay lugar
para Elektra y Eurípides,
los padres del morbo,
los auténticos pilares de la antigüedad.
En mi sueño los poetas
violan la ley de gravedad y flotan
por encima de las fosas sépticas
y los rellenos sanitarios:
son las alas del deseo,
las fugaces voces de tu ensueño,
son la arena del hombre que baja
de las estrellas y te pone a dormir.
En mi sueño las calles están vivas
y cuentan historias de pasos dados
hacía ningún lugar, hacía ninguna parte.
En mi sueño la gente no tiene donde vivir
ni donde morir,
por eso caminan todo el día
y cumplen con sus labores,
cuándo sueño a la gente
tiene manos grandes y pulmones pequeños,
por eso susurran y manotean
y no gritan ni acarician.
Porque este sueño de autopistas y soles
y un mármol violeta
que refleja los dedos de mis pies,
solo sirve cuándo duermo volando
entre fragmentos de los sueños
que tienen los poetas
cuándo creen que van a morir.
24 de octubre de 2008
Las horas
se derrumba,
invierte sus entrañas,
yergue su cúpula,
observo paciente sus destellos,
son oro en el negro,
me ciegan.
Y en esta ceguera
comprendo,
el mareo que produce
la embriaguez del pensamiento,
la multiplicidad de las imágenes,
la tensión del baile
que presentan
ante mis ojos,
dos cuerpos desnudos.
El templo de las horas
implota,
tiembla hasta llegar
a las últimas consecuencias,
las que significan
féretro y podedumbre,
donde mi ceguera será
sólo otro pretexto
que los gusanos ignoran,
mientras devoran,
mi pobre poesía.
19 de octubre de 2008
Sal
porosa de tu espalda
se extienden mis palabras,
ocultas para todos los demás.
Mirarás,
atada con un hilo blanco
las formas que guardan
los besos delictivos
las caricias del estupro
la malformación de la imágen.
Veo tu costado
y pretendo tu espalda
tu corva
tu joven ternura,
para hacerme un collar
de infinitos
que me saquen del letargo
y me concluyan a un costado
del crimen que he de cometer.
3 de septiembre de 2008
14-50
se levantan ciudades, naciones, continentes,
grandeza, erecciones y árboles de mil años;
comprenderás, entonces,
desde la grandielocuencia de mi espíritu,
que pase de ti y de los tuyos,
de la sangre que te brota del coño,
que haga caso omiso de las advertencias
grabadas en tus muslos
en relieve pronunciado y tinta verde.